Já falei aqui outras vezes sobre a dissertação de mestrado de Tamara Schürch, que trata da figura da árvore na poesia de Nela Rio e de Rafael Alberti, e que me ajudou bastante durante a escritura do meu trabalho. O estudo da Tamara – El árbol y el exilio en la poesía de Nela Rio y Rafael Alberti (2004) -, além de fluido e interessante, explora de um jeito muito bonito a imagem da árvore e seus significados.

Essa semana, Tamara colabora com o Quando Nela Rio disponibilizando a entrevista que realizou com Nela Rio enquanto investigava a obra poética da escritora argentino-canadense. Reproduzo a seguir o documento:

Esta entrevista con la escritora Hispano-canadiense Nela Rio tuvo lugar vía correo electrónico en julio de 2003. La entrevista formó parte de una investigación para la tesis de maestría sobre la imagen poética del árbol en la poesía de Nela Rio y Rafael Alberti titulada, El árbol y el exilio en la poesía de Nela Rio y Rafael Alberti (2004). La tesis fue aprobada en mayo de 2004 por el departamento de francés italiano y español de la Universidad de Calgary.

¿Por qué la metáfora del árbol es importante para ti?

—Los Componentes: Raíces, tronco, hojas
—Tierra, agua y aire. Vive de los tres elementos.
—Quietud y movimiento, en términos de balanceo, que lo acerca a la danza, al baile. Ritmo.
—Tiempo lineal –la regularidad en el paso de las estaciones—
—Tiempo cíclico, el eterno retorno.
—Crecimiento y organización en ramas.
—Edades simbólicas: niñez, juventud, edad dorada, muerte.
—Los múltiples nombres de las hojas que dependen de su forma o de su borde, por su nervaduras, y las relaciones simbólicas que tienen.
—Las hojas, que pareciera que salieran de la nada y se revelan en colores y formas. La palabra nos refiere a las hojas de papel, a la escritura. El verbo
—Hojas también tienen las puertas y ventanas , relacionadas con verbos como entrar y salir, abrir y cerrar, ocultarse y revelarse, etc.
—A veces lo árboles exudan, son pegajosos, o dulces, o agrios. Relacionados con verbos de sabor.
—Los árboles producen flores, relacionados con placer, rejuvenecimiento, sabor, lo visual, colores tesxtura.
—Producen frutos: las formas, las variedades, los sabores, los colores. Relacionadas con el tacto (las manos, la piel, el cuerpo,…) y con verbos relacionados con el tocar, siguiendo la forma, apreciando la textura, etc. Con el sabor ( la boca, los labios, la lengua)
—Símbolo de fuerza, de la serenidad, de lo erótico, lo pasajero, lo peremne, la esperanza, la muerte, salud y decadencia, etc.


Hay críticos que relacionan la imagen del árbol con el género masculino ¿Qué opinión tienes de este tipo de conexiones?

–El árbol es representativo de cualidades que pueden encontrarse tanto en las mujeres como los hombres.
— La gramática lo hace masculino (el árbol), y esto se traslada al género muchas veces; sin embargo, de los componentes del árbol, con excepción del tronco (símbolo tradicional masculino, a veces sexuado, como pene) todos los otros elementos son sustantivos femeninos: las ramas, las hojas, las raíces, y tienden a ser identificadas a cualidades femeninas. Como has visto en mi descripciones a la primera pregunta, el árbol, y sus partes, tienen una cosmogonía propia que me permite usarla para describir ideas, sentimientos, crear imágenes.

En el poema “No la dejaba estar triste” del poemario Cuerpo amado, el amante de la mujer quiere regresar al tiempo del útero, y además un verso de este poema dice: “la amaba como un árbol sin edad/ adelantando los brazos en serena vigilia.” Me parece que hay algo permanente, algo externo al tiempo en esta imagen del árbol, y por eso me pregunto si hay algo transformador en esta idea, como un poder que ayuda a un ser dolorido para que sane?

—Sí. Ya te he explicado en la respuesta primera, que la edad, lo efímero, lo permanente son, aparentemente, contradicciones que sin embargo, en el esquema total, no lo son.


¿Cómo percibes la relación entre el cuerpo y la palabra? (Sé que es una pregunta muy amplia.) En mi opinión, en Túnel de proa verde el sujeto poético, a través de la creación del poema, de la metáfora, se expresa lo inefable del cuerpo que ocurre en la experiencia traumática de la tortura.

—El cuerpo es lo más concreto y real que tenemos. Cuando decimos “mi” cuerpo, estamos estableciendo un sujeto que se autocontempla, nos “vemos” para poder describirnos. Es el mundo el que se “inscribe” en nuestro cuerpo; y la única manera de hablar del mundo es hablarlo en relación a nosotros (en nuestras múltiples dimensiones, mentales, espirituales, carnales, afectivas), de tal modo que “escribir” es una revelación concreta de algo que se manifiesta en nuestro cuerpo.

—- En las hojas (de la escritura) es que “inscribimos — esculpimos, damos relieve–” lo que somos. Y como somos mente y cuerpo, el sujeto poético en mis cuentos y poemas, tiene presente las dos dimensiones, que en efecto son una, y necesita expresarse con y en el cuerpo. Y sí, como dices, alcanza lo inefable a través de la metáfora que hace posible que lo inscripto en el cuerpo –lo inefable- pueda ser escrito.

—Tamara, para no hacerte mucho lío, cuando hagas análisis e interpretaciones, quizás te sirva saber que estos verbos para mí son radicales (de raíz, mi eterno árbol, como ves):
1. Los del grupo (Scribere): Escribir, describir, circunscribir, transcribir, prescribir, suscribir.
2. y (inscribere): Inscribir –inscripción, inscrito—Para inscribir se necesita siempre algo concreto en lo que se pueda marcar, hacer relieves, horadar, etc. –y aquí posiciono el cuerpo–.

En “Double Binds: Latin American Women´s Prison Memories”, la psicóloga Mary Jane Treacy hace un estudio sobre los testimonios de cuatro mujeres Latinoamericanas que sufrieron encarcelamiento y tortura bajo regímenes represivos. En su opinión en estos testimonios se borra el género femenino, es decir, la experiencia de la mujer que incluye su sexualidad. En este artículo, Treacy sostiene que para recobrarse de un trauma es necesario enfrentarse a lo que denomina como “la memoria profunda del trauma”, la cual incluye la experiencia específica del género, en este caso de la mujer y su cuerpo. ¿Estás de acuerdo con la afirmación de Treacy? Noto que Túnel de proa verde y tu obra en general da voz a experiencias silenciadas de la mujer, de su cuerpo que incluye su sexualidad.

—La sexualidad de la mujer –y enfatizo en mis escritos a la mujer adulta, tradicionalmente pensada como “asexuada”—es una de las marcas más importantes del cuerpo femenino. Por eso hago referencia frecuente a esto. Algunos piensan que mezclar la sexualidad (yo lo llamo lo erótico, que es una vivencia personalizada de la sexualidad) con situaciones de tortura, prision, etc. no es correcto, y por ello se evita (se produce la autocesura algunas veces). Para mí es importante incluirlo porque no creo en el cuerpo en partes sino en un todo.


Por último, tengo una pregunta más personal, ¿por qué empezaste a escribir poesía?

—No sé por qué. Me encontré escribiendo de cuando era niña. Creo que me atrajo la musicalidad de las palabras y que pudiera “componer” cambiar, encontrar ritmos. Leí mucho. Creo que fue después, ya adolescente, que percibí la escritura como reveladora de la intimidad. Es decir, que comencé a reflexionar sobre poesía.

Un millón de gracias por tomarte el tiempo de responder a mis preguntas.

–De nada, es un placer.

Con afecto,
Tamara
—Nela

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